Quien conoce Osorno sabe que el subsuelo no es uniforme: la terraza alta de Francke presenta un trumao limoso muy diferente a las gravas arenosas del borde del río Rahue en el sector de Ovejería. Por eso, un ensayo SPT (Standard Penetration Test) ejecutado con criterio local aporta datos que ningún modelo regional genérico puede replicar. La ciudad, asentada sobre depósitos volcánicos cuaternarios y terrazas fluvioglaciales con un nivel freático que en invierno asciende hasta menos de 2 m de profundidad, exige conocer el número de golpes N60 en cada estrato antes de definir cotas de fundación. El procedimiento sigue la normativa NCh 1516, correlacionando la energía entregada con la compacidad relativa o la consistencia del material, y se complementa con la microzonificación sísmica cuando el proyecto se ubica en la zona de transición entre el cono de deyección del Rahue y los suelos blandos del Damas.
En la terraza central de Osorno un metro de diferencia en cota de fundación puede cambiar el N60 de 8 a 22 golpes.



