Osorno se asienta sobre una geología dominada por el aporte volcánico de los Andes, con suelos residuales y trumaos que demandan un control de compactación riguroso. La norma chilena NCh 3171 exige densidades relativas mínimas bien definidas para rellenos estructurales. Nuestro control de densidad de campo con cono de arena verifica el grado de compactación directamente en obra. Este método destructivo, normado por NCh 1516 y adaptado a las condiciones locales, es ideal para las arcillas limosas del sur. Complementamos el servicio con ensayos Proctor para definir la densidad máxima seca de referencia y con granulometría para clasificar el material de préstamo antes de compactar. Un control deficiente en estos suelos blandos de alta humedad puede derivar en asentamientos diferenciales severos.
Un 95% de compactación Proctor no es un número, es la garantía de que tu pavimento en Osorno no se hundirá en la próxima temporada de lluvias.



